Mi mente me dice a veces:
Has de ser mala. Y normalmente yo le digo a mi mente que se calle y que piense
en la siguiente broma irónica y sardónica para gusto del público. Pero a veces
mi mente me dice que debo decir las cosas claras y repartir el chocolate espeso
y, según qué casos y momentos, dejo que gane.
Tras la pequeña parrafada
de ayer sobre las elecciones me encontraba con mi pareja feliz cual perdiz y me
encontré con una cosa que me deja la mente en blanco de rabia y ganas de
arrancar cabezas.
Me refiero a la falsa
visibilidad sexual.
¿A qué me refiero con
esto?
Últimamente el salir del
armario parece estar de moda, el decir que eres pansexual o que
estas en una fase de experimentación te hace ser lo más in del mundo. De repente no eres un tío que pasa por la calle sino
que ei, te enamoras únicamente del interior y solo tienes sexo por amor.
Y no solo eso, ahora ser
bisexual es de lo mejorcito que hay porque no eres gay, no eres lesbiana, no
eres hetero, pero tú entiendes ambas posiciones porque navegas en medio de la
acera “so to speak”, como dicen los ingleses.
Peeeero no solo eso, sino
que, como buen pro luchador de la sexualidad lo dices a los cuatro vientos,
cada comentario tuyo va enlazado del “pero a mí me gustan los tíos y las tías”
o del “a mí no me importa si es con un chico o con una chica” Se narran
historias de amor y comprensión y todos nos sentimos un poco mejor por vivir en
una sociedad TAN comprensiva y TAN abierta.
Chicos y chicas que hacéis
esto: Dejadlo.
¿Sabéis por qué?
Porque la sexualidad no
se tiene porque mostrar a los cuatro vientos mediante mensajitos patéticos
sobre cómo le dais a todo. La sexualidad no se muestra en prácticos mensajes en
los cuales tú te muestras super abierto y super comprensivo y ei, no te
suicides que está mal porque somos fuertes todos.
La verdadera visibilidad
sexual es ir caminando por la calle vestido como a ti te dé la gana con la pose
y ademanes que a ti te den la gana y coger la mano de tu pareja simplemente
porque te apetece o, si no tienes pareja, ir comentando de una forma normal a
un tono de voz normal como conociste a tal o cual chico o chica que te gustó
conocer.
La visibilidad sexual no
es maquillaje ni falsa purpurina sino una forma de ser, no hay reglas, no somos
todos iguales. La gente que reitera ser bisexual a los 14 años porque siente
que las mujeres o los hombres son hermosos no ha de serlo ni debe decirlo en
twitter, ask, Facebook, whatsapp ni demases. A los 14 años puedes no ser nada.
Ya lo dice mi pareja que estudia psicología: tanta clasificación lleva a la
desclasificación.
Una sexualidad NO es el todo de una persona y el intentar
hacerlo el todo es lo que acaba por repatearnos a las personas que hemos hecho
un camino de descubrimiento en el cual hemos tenido que pensar muchas cosas y
pasar por muchas más.
Por ejemplo: ¿sois
conscientes de que en las escuelas no se nos da una educación sexual dirigida a
homosexuales? ¿O de integración a niños y niñas transgénero? ¿Sois conscientes
de que por la calle estamos bombardeados con reafirmamientos heterosexuales? ¿De
que siempre se usa el adjetivo maricón seguido del: pero yo respeto mucho? ¿De
las chicas, mayormente pero también habrá chicos digo yo, que se besan entre
ellas porque eso atrae a chicos?
Todo eso está ahí, una
sexualidad no es decirlo más alto, no es hacer más bromas sexuales, no es
repetir a mí me va más una cosa que otra. Una sexualidad es: soy esto y estoy cómodo
llamándome a mí mismo esto.
A veces se nos olvida que no somos una etiqueta únicamente, porque la etiqueta se hace pequeña rápidamente. Es como si intentáis mezclar vegano y vegetariano. Dejad las etiquetas y sed vosotros mismos.
No hay que hacer grandes “salidas del armario”.
Simplemente hay que sonreír
a la persona o al sexo que te atrae y decir: Estoy cómodo conmigo mismo/a
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